La Ley de Inteligencia Artificial (AIA) es una nueva norma acordada por los organismos de la Unión Europea que busca establecer un marco legal común para la inteligencia artificial en la UE. Esta ley, propuesta inicialmente en abril de 2021, no se implementará antes de 2026. Una vez lo haga, afectará directamente a cómo los ciudadanos europeos interactúan con la IA en su vida diaria (desde el reconocimiento facial en espacios públicos hasta la forma en que se usan los datos biométricos), y también al modo en que las nuevas IAs podrán lanzarse al mercado europeo. La futura norma tendrá un impacto directo en la vida cotidiana de los ciudadanos europeos. Algunos de los puntos clave de la regulación incluyen: el uso de imágenes de videocámaras, la prohibición de sesgos en las grabaciones, la circulación de datos biométricos y la transparencia en la IA generativa. Sin embargo, también existen preocupaciones sobre el impacto en la innovación y la aparición de nuevas IAs, así como en el desarrollo de proyectos de código abierto. Aunque la ley ofrece beneficios en términos de seguridad y protección de derechos fundamentales, también plantea desafíos para la innovación y la introducción de nuevas tecnologías en el mercado. Será crucial encontrar un equilibrio entre la protección de los ciudadanos y el fomento de la innovación tecnológica.