Incentivos para la vuelta a la oficina: la estrategia japonesa para desincentivar el teletrabajo

La vuelta a la oficina está resultando un verdadero quebradero de cabeza para las empresas que, tras la pandemia que obligó a mandar a sus empleados a trabajar desde casa, ahora no consiguen que estos vuelvan a ocupar sus mesas en la oficina. Algunas empresas han adoptados posiciones muy beligerantes en sus políticas de vuelta a la oficina, llegando a invitar a sus empleados a renunciar a sus puestos. Otras, en cambio, han optado por una posición pasivo agresiva penalizando con peores valoraciones a los empleados. Alex Barredo se hacía eco desde su plataforma Mixx.io de una empresa japonesa que está incentivando a sus empleados con bonificaciones para que acudan a la oficina y coman con sus compañeros. Como señala en X el experto en tendencias laborales David Bonilla, esta puede ser una de las fórmulas para incentivar la presencialidad sin penalizar el teletrabajo. Vuelta a la oficina a la japonesa. Al igual que sucede en España, las políticas de trabajo remoto en Japón están muy condicionadas con una productividad estancada que el teletrabajo no está consiguiendo recuperar, pese a que distintos estudios apuntan a lo contrario. La solución que han encontrado empresas japonesas como Agileware, dedicada al desarrollo de sistemas de gestión de proyectos en Osaka, es incentivar a sus empleados con bonificaciones extra en su salario, cheques de regalo, ayuda al transporte o descuentos en comidas para premiar a los empleados que acuden a sus oficinas. Con estos incentivos, las empresas japonesas buscan aliviar la carga mental y económica que implica el cambio. Paga extra por el trabajo híbrido. Agileware comenzó en septiembre un nuevo programa que consiste en pagar a sus empleados 2.000 yenes más (unos 12,5 euros) por cada día que acudan a la oficina. Además, cuando esos empleados salen a comer juntos, se suman 500 yenes más (unos 3,8 euros) a cada uno por día. El único requisito es que los empleados acudan durante al menos cuatro horas al día a la oficina, con un límite de diez días al mes. Es decir, que cada empleado recibiría unos 163 euros adicionales al mes, por ir a la oficina y compartir la hora de comer con sus compañeros. No vale quedar con los compañeros para comer y luego irse a casa. Socializar para curar la soledad. El caso de Agileware es un tanto particular porque, mientras que el trabajo híbrido está siendo la opción más habitual en esta nueva fase de la flexibilización del trabajo, ellos continuaban apostando por el trabajo en remoto. Sin embargo, el aumento de los costes en atención de salud mental de sus ingenieros, cada vez solitarios, les hizo replantearse un modelo en el que se incentivara la comunicación y el contacto presencial entre compañeros. Algunos empleados que se incorporaron a la empresa durante la pandemia la abandonaron poco después por este motivo. Pensamos que era necesario que los empleados se reunieran cara a cara y tuvieran la oportunidad de sentir los problemas laborales y las condiciones de salud de los demás”, declaró a Nikkei Mitsuyoshi Kawabata, director ejecutivo de Agileware. Volver a la oficina también tiene sus inconvenientes. No obstante, volver a las oficinas también está causando otros problemas de salud e inconvenientes a los trabajadores. El cambio del entorno tranquilo de trabajo en casa durante los años de pandemia ha hecho que su cerebro sea menos tolerante a las distracciones y al ruido. Además, el nuevo escenario de trabajo híbrido plantea una nueva distribución y necesidades en las oficinas, y este cambio ha pillado a muchas empresas con el paso cambiado y sin adaptar sus oficinas.

Foto | Xataka
Via | Xataka

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