El pistacho se destaca como un auténtico superalimento, con múltiples propiedades que contribuyen a combatir diversas enfermedades. Estudios respaldados por la FDA y la investigación española PREDIMED han demostrado que el consumo diario de pistachos reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Además, los pistachos son bajos en grasas saturadas y ricos en grasas insaturadas, nutrientes esenciales como potasio, calcio, magnesio, zinc, fósforo, hierro, tiamina, vitamina E y folatos. Contrariamente a la creencia común, el consumo moderado de pistachos no está asociado con el aumento de peso ni la obesidad. Los pistachos también son beneficiosos para la prevención de la diabetes tipo II y la reducción de la presión arterial. Integrar los pistachos en una dieta equilibrada puede ser un paso simple pero significativo hacia un bienestar duradero.
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