Wewelsburg, un castillo renacentista en Renania del Norte-Westfalia, Alemania, es conocido por su oscura historia durante el régimen nazi. Construido en 1609, su planta triangular y su impresionante vista aérea lo hacen destacar entre otros castillos alemanes. Sin embargo, su fama se debe principalmente a su uso como sede de las SS bajo Heinrich Himmler, quien lo consideraba un lugar simbólico para la ideología nazi.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Wewelsburg fue transformado en la ‘Escuela de las SS’, donde se adoctrinaba a los futuros líderes del Tercer Reich. Himmler, obsesionado con el ocultismo y la historia germánica, buscaba crear un vínculo entre el castillo y la gloriosa historia de Alemania. Se realizaron reformas para dotar al castillo de un aire medieval, incluyendo la creación de un foso y la construcción de la Obergruppenführersaal, un salón que simbolizaba el poder de las SS.
A pesar de los planes grandiosos, la guerra interrumpió la construcción y el castillo fue dañado al final del conflicto. En 1945, las tropas estadounidenses encontraron el castillo en ruinas, pero parte de su estructura se mantuvo intacta. Desde entonces, Wewelsburg ha sido restaurado y se ha convertido en un museo que educa sobre la historia del nazismo y el terror de las SS.
Hoy en día, el castillo busca mostrar su historia sin glorificarla, ofreciendo exposiciones que contextualizan los objetos y documentos de la época. La directora del museo enfatiza la importancia de mostrar las salas y objetos originales para educar a los visitantes sobre la violencia y el terror del régimen nazi.
Imagen: Dominio público, Carsten Steger, Wolfram Czeschick, Templermeister, KreisMuseum Wewelsburg