La masificación turística en Barcelona está generando conflictos entre los residentes y los taxistas. Los vecinos de zonas como el Park Güell han alzado la voz para reclamar su espacio, lo que ha llevado a una escalada de tensiones. La asociación de taxistas Élite Taxi ha decidido dejar de prestar servicio en las calles cercanas a este emblemático lugar, afectando tanto a turistas como a residentes.
Tito Álvarez, representante de Élite Taxi, explicó en una entrevista que la decisión se debe a las protestas vecinales que han presionado al Ayuntamiento para restringir el acceso de taxis en la zona. Los vecinos han denunciado el colapso de tráfico causado por la gran afluencia de taxis y vehículos de transporte con conductor (VTC). En agosto, se eliminó una parada de taxis a 100 metros del Park Güell, lo que ha complicado aún más la situación.
Álvarez lamentó que esta medida perjudique a los vecinos, ya que los taxistas no podrán ofrecer sus servicios en la zona. A pesar de los intentos de colaboración con los residentes, la situación ha llegado a un punto crítico. La asociación de taxistas se enfrenta a multas si prestan servicio en áreas no permitidas, lo que ha llevado a esta drástica decisión.
El conflicto no es nuevo. En abril, los vecinos lograron que el Ayuntamiento eliminara la línea de autobuses 116 de Google Maps, lo que redujo la afluencia de turistas y permitió a los residentes utilizar el servicio de transporte público con normalidad. Este tipo de acciones refleja la creciente tensión entre el turismo masivo y la calidad de vida de los residentes en Barcelona.