Una teleoperadora de Vigo ha sido despedida tras descubrirse que se llamaba a sí misma para alargar sus descansos. Durante siete meses, la empleada utilizó el sistema de Callback para simular que atendía a clientes, cuando en realidad se llamaba a su propio número. Este ingenioso plan le permitió registrar tiempo de trabajo mientras descansaba. La empresa, al detectar el número repetido en los registros, despidió a la trabajadora, quien llevó el caso a los tribunales. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) avaló el despido, considerando que la empleada transgredió la buena fe contractual y abusó de la confianza de la empresa.