Renault ha decidido poner fin a su participación en la Fórmula 1 después de casi 50 años, dejando de fabricar motores tras la temporada de 2025. Esta decisión marca un cambio significativo en la estrategia de la marca, que busca enfocarse en el desarrollo de tecnologías más sostenibles, como las baterías de estado sólido.
El centro de Viry-Châtillon, donde se diseñan y fabrican los motores de F1, se transformará en un nuevo centro de excelencia llamado Hypertech Alpine. Este nuevo centro se dedicará al desarrollo de baterías y otras tecnologías avanzadas, lo que permitirá a Renault adaptarse a las demandas del mercado de la movilidad eléctrica.
La decisión de Renault de retirarse de la F1 se debe a la necesidad de reducir costos y reinvertir en el futuro de la movilidad. Se estima que la marca ahorrará alrededor de 120 millones de euros anuales al dejar de fabricar motores. A pesar de su rica historia en la F1, donde ha ganado numerosos campeonatos, Renault ha optado por priorizar su inversión en el desarrollo de vehículos eléctricos.
Los cerca de 300 empleados de Viry-Châtillon tendrán la oportunidad de trabajar en el nuevo centro, que también se encargará del desarrollo de un futuro superdeportivo y de actividades relacionadas con las carreras de resistencia y el Rally Dakar. La transición hacia Hypertech Alpine representa una nueva era para Renault, centrada en la innovación y la sostenibilidad.
Imagen: Motorpasión