Con la llegada del calor, Madrid experimenta un aumento en la presencia de polillas. Este fenómeno es una consecuencia directa del incremento de las temperaturas y la falta de inviernos fríos. Las polillas, especialmente la especie Autographa gamma, proliferan más rápidamente debido a que el calor acelera su metabolismo y permite más generaciones en menos tiempo.
Según Dionisio Aranda Rocha, Jefe de la Unidad de Comunicación de Madrid Salud, el Departamento de Control de Vectores ha recibido avisos sobre la actividad de polillas ambientales diurnas, especialmente en los distritos del sur y sureste de la ciudad. Sin embargo, no se considera una plaga peligrosa para la salud pública, ya que estas polillas son inofensivas y no requieren tratamientos con insecticidas.
El biólogo José Luis Viejo Montesinos señala que la densidad de la especie Autographa gamma ha aumentado significativamente en 2024, siguiendo un patrón cíclico que se repite aproximadamente cada ocho años. Este fenómeno no es nuevo y se ha observado en años anteriores como 1962, 1996 y 2013.
Para combatir la presencia de polillas en el hogar, se pueden utilizar remedios caseros como el aceite de laurel, trampas con feromonas naturales, y sacos de lavanda o piel de limón en los armarios. Estos métodos son eficaces y respetuosos con el medio ambiente.
Imagen: Donald Hobern