El Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) ha desarrollado un sensor capaz de identificar cantidades mínimas de perfluoroalquilos y polifluoroalquilos (PFAS), sustancias peligrosas para la salud. Este utensilio detectó niveles de PFAS tan pequeños como 200 partes por billón en una muestra de agua. La demanda de estas tecnologías de detección es evidente, ya que estas sustancias químicas persisten a largo plazo y es esencial detectarlas y eliminarlas.