Expertos en computación cuántica afirman que los ordenadores cuánticos y los superordenadores clásicos están destinados a convivir. Aunque los ordenadores cuánticos pueden tener ventaja en la simulación cuántica, el diseño de fármacos y problemas de optimización, los superordenadores clásicos pueden rendir mejor en otras aplicaciones. IBM y Google han tenido rivalidad en este campo, pero continúan trabajando en estrategias para que los superordenadores clásicos tengan un rendimiento equiparable a los ordenadores cuánticos utilizando menos recursos. Un grupo de investigación de la Universidad de Nueva York ha desarrollado un método innovador que acelera el rendimiento y aumenta la precisión de los ordenadores clásicos. Utilizan una red tensor para representar la interacción entre los cúbits del ordenador cuántico. Esta estrategia demuestra que existen diferentes enfoques para resolver problemas, combinando las aproximaciones clásicas y cuánticas. Aunque trabajar con redes tensor es difícil, este avance muestra los desafíos y oportunidades que surgen en el campo de la computación cuántica y clásica.
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