Un nuevo estudio de la Universidad de Pittsburgh revela que los mandatos de regreso a la oficina no mejoran la productividad y el rendimiento de los empleados. Los investigadores encontraron que los jefes utilizan estos mandatos para reafirmar el control y culpar a los empleados por los malos resultados de la empresa. Además, los mandatos de regreso a la oficina reducen la satisfacción laboral y el equilibrio entre vida laboral y personal de los trabajadores. Aunque algunos empleados pueden estar de acuerdo con estas decisiones para aumentar la colaboración y separar el trabajo del hogar, muchos se oponen a ellas. Las políticas de trabajo presencial han generado divisiones en las oficinas de Estados Unidos y empresas como Amazon y Disney han enfrentado peticiones en contra de estos mandatos. Sin embargo, estudios sugieren que el trabajo a distancia no afecta significativamente la productividad. Para que los mandatos de regreso a la oficina sean efectivos, los directivos deben tener una parte de su evaluación centrada en la tutoría y desarrollar una política bien gestionada que incluya días específicos y actividades en la oficina.
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