Los fabricantes alemanes de automóviles, como Volkswagen, BMW y Mercedes-Benz, han experimentado un revés significativo en el primer trimestre del año. Según un análisis de EY, las ventas cayeron un 1,7% y los beneficios se desplomaron en una cuarta parte. A pesar de generar unas ventas de 148.000 millones de euros, los resultados fueron peores en comparación con la mayoría de sus competidores internacionales.
En contraste, los fabricantes de automóviles japoneses tuvieron un éxito notable, con un aumento de beneficios del 87% y un crecimiento de ventas del 17%, impulsado por la depreciación del yen. Kia se destacó como el grupo automovilístico más rentable, con un margen EBIT del 13,1%, superando a BMW y Mercedes.
El mercado automovilístico global mostró un aumento del 3,9% en el volumen de negocios, alcanzando los 493.000 millones de euros. Sin embargo, la industria enfrenta desafíos como la demanda reducida, tensiones geopolíticas y la incertidumbre en el desarrollo de la movilidad eléctrica. En China, los fabricantes occidentales enfrentan una competencia feroz de los proveedores locales, especialmente en el segmento de vehículos eléctricos.
Imagen: Business Insider