Recientemente, un incidente en Florida puso de relieve los riesgos asociados a las baterías de iones de litio. Un Tesla se incendió en un garaje debido a la acumulación de agua tras el huracán Helene, lo que provocó una fuga térmica en la batería. Este tipo de incidentes son preocupantes, ya que pueden ocurrir por fallos de fabricación o condiciones extremas.
Para abordar este problema, LG ha desarrollado un innovador material llamado Capa Reforzada de Seguridad (SRL). Este componente, que es más delgado que un cabello humano, se coloca entre el cátodo y una lámina de aluminio en la batería. Su función es suprimir las fugas térmicas y prevenir incendios al bloquear la reacción en las primeras etapas del sobrecalentamiento.
El SRL actúa como un fusible inteligente. Cuando la temperatura de la batería supera los 90ºC, el material reacciona al calor, aumentando su resistencia eléctrica y suprimiendo el flujo de corriente. Este proceso es reversible, lo que significa que cuando la temperatura desciende, la batería puede volver a funcionar normalmente.
Las pruebas realizadas por LG han demostrado que las baterías equipadas con SRL son mucho más seguras. En pruebas de penetración, el 84% de las baterías sin SRL se incendiaron, mientras que las que contaban con este material no presentaron incendios. Además, en pruebas de impacto, el 70% de las baterías con SRL resistieron sin incendiarse.
LG tiene planes de comenzar la producción en masa de este material en un futuro cercano, lo que podría transformar la seguridad de las baterías para coches eléctricos. Lee Jong-Ku, director de tecnología de LG Chem, ha afirmado que este avance permitirá a los consumidores utilizar vehículos eléctricos con total confianza.
Imagen: Xataka