Un nuevo estudio confirma la presencia de microplásticos en todas las placentas analizadas, lo que plantea preocupaciones sobre los riesgos para la salud de las embarazadas y los bebés. Las concentraciones de microplásticos encontradas en las muestras de placenta fueron mucho más altas que los niveles encontrados en el torrente sanguíneo humano. Aunque aún se desconoce si estos contaminantes desaparecen del cuerpo o representan amenazas permanentes, los científicos están trabajando en un método de detección para cuantificar la masa de estos contaminantes y su impacto en la salud. Más de la mitad de los plásticos encontrados en las placentas son polietileno, el plástico más común en nuestro planeta. Otras partículas identificadas incluyen cloruro de polivinilo, nailon y polipropileno. Estos investigadores también están analizando los nanoplásticos y su impacto potencial en los resultados adversos del embarazo. Estudios anteriores sugieren que los microplásticos pueden alterar la microbiota intestinal y afectar el desarrollo neurológico del feto. Aunque aún no se sabe por qué hay una concentración tan variable de microplásticos en el organismo humano, se cree que puede deberse a factores ambientales, dietéticos, genéticos, de edad materna y de estilo de vida.
Imagen: Business Insider