El CERN, la Organización Europea para la Investigación Nuclear, está desarrollando el LHC de alta luminosidad (HL-LHC), un acelerador de partículas que sucederá al actual LHC. Este nuevo acelerador será crucial para la búsqueda de respuestas a preguntas fundamentales de la física, como la naturaleza de la materia oscura y la masa de los neutrinos.
Uno de los componentes más importantes del HL-LHC es un cable conocido como «la pitón». Este cable, hecho de boruro de magnesio (MgB2), es esencial para alimentar los imanes superconductores que concentran los haces de protones en los detectores ATLAS y CMS. Su diseño permite transportar una corriente de 120 kA a lo largo de 85 metros, operando a temperaturas extremadamente bajas gracias al helio gaseoso que circula por su interior.
Los imanes superconductores del HL-LHC, fabricados en una aleación de niobio y estaño, generan un campo magnético de 12 teslas, necesario para confinar los haces de hadrones con precisión. Este avance permitirá colisiones de partículas con una energía de 7 TeV, acercando a los científicos del CERN a descubrir nueva física más allá del modelo estándar.
Imagen: Ballarino, Amalia – CERN