La ilusión de adecuación de la información es un fenómeno que afecta nuestra capacidad de juicio. Este sesgo nos lleva a pensar que poseemos toda la información necesaria para tomar decisiones, incluso cuando no es así. Un estudio de la Universidad Estatal de Ohio, Stanford y Johns Hopkins revela que, en discusiones, tendemos a aferrarnos a nuestras creencias, lo que puede intensificar conflictos interpersonales.
En la investigación, 1.261 estadounidenses leyeron artículos sobre una escuela ficticia con problemas de agua. Los participantes se dividieron en grupos: unos leyeron argumentos a favor de la fusión de escuelas, otros en contra, y un grupo de control tuvo acceso a ambos lados del debate. Los resultados mostraron que aquellos que solo leyeron un lado creían tener suficiente información para decidir, mientras que el grupo de control mostró una opinión más equilibrada.
Los investigadores encontraron que, al recibir información adicional, los participantes cambiaron de opinión, alineándose con el grupo de control. Esto sugiere que, a menudo, nuestras creencias son frágiles y pueden ser alteradas con nueva información. La clave para combatir este sesgo es cuestionar nuestras propias certezas y considerar si nos falta información que podría enriquecer nuestra perspectiva.
Imagen: Dall-E 3/Xataka