Un estudio dirigido por investigadores del Instituto de Ciencias Clínicas de Singapur (SICS) de A*STAR ha encontrado evidencia que sugiere que los niños expuestos a niveles elevados de adversidad en la vida temprana exhiben un patrón acelerado de desarrollo cerebral durante los años preescolares. Esta aceleración del desarrollo cerebral podría llevar a un mayor riesgo de problemas de salud cognitiva y mental. La exposición a la adversidad, como los problemas de salud de la madre durante el embarazo, desencadena cambios en el ritmo de desarrollo del cerebro durante la infancia, especialmente durante el período preescolar. Estudios anteriores han demostrado que este desarrollo cerebral acelerado puede estar relacionado con un mayor riesgo de trastornos mentales y deterioro cognitivo. El estudio utilizó una puntuación compuesta de exposición a la adversidad para cuantificar el impacto de esta condición y encontró que los niños expuestos a altos niveles de adversidad experimentaron una disminución más rápida en la conectividad estructura-función del cerebro entre las edades de 4,5 y 6 años. Esto indica un desarrollo cerebral acelerado que, aunque puede ser un mecanismo de adaptación, tiene implicaciones negativas a largo plazo. Los resultados sugieren que el período entre las edades de 4,5 y 6 años podría ser una ventana de oportunidad para la intervención temprana y mejorar los resultados de los niños expuestos a la adversidad. Los investigadores también señalan la importancia de investigar los efectos a largo plazo de esta aceleración del desarrollo cerebral y la efectividad de las estrategias de intervención para mitigar sus efectos.
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