La Comisión Europea, presidida por Ursula von der Leyen, ha aprobado una iniciativa que busca cambiar el estatus del lobo en la Unión Europea. Este cambio pasaría de «estrictamente protegido» a «protegido», lo que permitiría una gestión más flexible de sus poblaciones a través de la caza. Solo España e Irlanda votaron en contra, mientras que Eslovenia, Chipre, Malta y Bélgica se abstuvieron.
La propuesta ha sido rechazada por numerosas asociaciones conservacionistas y ecologistas. Más de 300 ONG enviaron un comunicado a los embajadores europeos, solicitando el rechazo de la iniciativa y abogando por una mayor coexistencia con grandes carnívoros como el lobo y el oso. Por otro lado, asociaciones ganaderas como ASAJA y representantes del sector cinegético celebran la aprobación, argumentando que se basa en datos recientes sobre el censo de lobos en la UE.
La Comisión defiende que el estatus de protección del lobo, adoptado en 1979, ya no es necesario debido a la recuperación de la especie. Sin embargo, organizaciones como WWF y BirdLife consideran la decisión «vergonzosa» y advierten que podría debilitar la legislación sobre la naturaleza en Europa. La aprobación formal de la iniciativa está prevista para el 26 de septiembre en el Consejo de la UE, y se presentará al Comité Permanente del Convenio de Berna en diciembre.
A pesar de esta propuesta, el nivel de protección del lobo en España no cambiaría, ya que está incluido en el LERSPE desde 2021, lo que le otorga una mayor protección que en el resto de Europa.
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