La bodega Domain du Meteor, ubicada en un cráter en Béziers, Francia, ha sido objeto de disputa durante más de medio siglo. A pesar de que estudios anteriores descartaron el origen meteorítico del cráter, recientes investigaciones respaldan la teoría de que se trata de un cráter causado por un meteorito. El astroquímico Frank Brenker de la Universidad Goethe de Frankfurt ha confirmado la presencia de venas de choque y brecha en el terreno, así como una disrupción en el campo magnético terrestre asociada a impactos de meteoros. La bodega se enorgullece de producir vinos cósmicos y afirma ser la única en el mundo con viñedos en un cráter meteorítico. Aunque aún no se ha investigado cómo afecta la singularidad geológica del entorno al sabor del vino, la bodega ha obtenido credibilidad científica para respaldar su reclamo.