Hetty Green, nacida el 21 de noviembre de 1834, es reconocida como la primera mujer millonaria en Wall Street. Proveniente de una familia adinerada de Nueva Bedford, Massachusetts, su talento para las inversiones la llevó a ser apodada la «Avara más grande del mundo». A pesar de su fortuna, Green vivió de manera austera, evitando lujos y buscando siempre maximizar sus inversiones.
Desde joven, Hetty mostró un gran interés por las finanzas, aprendiendo de su abuelo y su padre. A los ocho años, abrió su primera cuenta bancaria. Tras heredar una considerable suma tras la muerte de su padre, comenzó a invertir en bienes raíces y bonos gubernamentales, multiplicando su fortuna por diez en dos décadas.
Su estrategia de inversión se basaba en comprar acciones cuando estaban bajas y venderlas cuando subían, un enfoque que anticipó las prácticas modernas de inversión. Además, acumuló efectivo antes de la crisis bancaria de 1907, lo que le permitió otorgar préstamos a la ciudad de Nueva York.
A pesar de su éxito, Hetty Green era conocida por su carácter austero y su apariencia descuidada. Vivía en apartamentos modestos y vestía ropa vieja, lo que le valió críticas y la fama de ser tacaña. Sin embargo, su legado como pionera en el mundo de las inversiones sigue siendo relevante hoy en día.
Hetty Green falleció en 1916, dejando un patrimonio que, ajustado a la inflación, podría equivaler a unos 7.000 millones de dólares actuales. Su vida y su enfoque inversor han sido objeto de estudio, destacando su capacidad para desafiar las normas de género de su época y su notable éxito en un campo dominado por hombres.
Imagen: Librería del Congreso de EEUU