Hacienda está intensificando su lucha contra el fraude fiscal entre los contribuyentes de alto perfil, como artistas, influencers y youtubers. Este enfoque se basa en el análisis de las redes sociales, donde se comparan los estilos de vida ostentosos de estas personas con lo que declaran en sus impuestos.
José María Mollinedo, secretario general de los técnicos de Hacienda (Gestha), ha señalado que el uso de redes sociales se ha vuelto crucial en investigaciones de gran relevancia mediática. Un ejemplo notable es el caso de la cantante Shakira, cuyas publicaciones en redes sociales sirvieron como prueba de que pasaba más tiempo en España del que había declarado, lo que la obligaba a tributar en el país.
La Agencia Tributaria cuenta con una unidad especializada, creada en 2018, que se dedica a rastrear fraudes fiscales de personas con grandes patrimonios. Aunque no existe una instrucción explícita para utilizar redes sociales, los investigadores pueden aprovechar la información pública disponible. Si un contribuyente muestra un estilo de vida que no concuerda con su declaración fiscal, esto puede levantar sospechas y dar lugar a una investigación más profunda.
Las redes sociales permiten a Hacienda tener una visión más completa de la vida de los contribuyentes. Por ejemplo, si un youtuber publica fotos de vacaciones en una villa de lujo y estos gastos no aparecen en su declaración, esto podría desencadenar una investigación. Aunque estas investigaciones se centran en personas con patrimonios elevados, los ciudadanos comunes también deben ser cautelosos. La exposición en redes sociales puede poner en evidencia inconsistencias fiscales que podrían resultar en sanciones.
En resumen, Hacienda no solo utiliza las redes sociales como herramienta de investigación, sino que también colabora con otras instituciones y países para asegurar el cumplimiento de las obligaciones fiscales. Con el uso de inteligencia artificial y nuevos acuerdos de colaboración, el cerco se cierra cada vez más.
Imagen: Business Insider