Dave Ricks, director ejecutivo de Eli Lilly, ha declarado al Financial Times que la farmacéutica está evaluando la posibilidad de estudiar sus medicamentos entre personas con un índice de masa corporal (IMC) que no se clasifica como sobrepeso. Ricks sugiere que el punto de corte de un IMC de 27, utilizado en el norte de Europa y en los EE. UU., podría no ser el más adecuado. En su opinión, un IMC de 25 podría ser más apropiado para ciertos estudios.
Hasta ahora, los ensayos de Mounjaro, Zepbound y la pastilla experimental orforglipron han incluido pacientes con un IMC superior a 30, que se clasifica como obesidad, o con un IMC de más de 27 con complicaciones de salud relacionadas con el peso. Sin embargo, Ricks ha indicado que podría haber razones para bajar este umbral, especialmente para orforglipron, un agonista GLP-1 oral que se administra una vez al día y que produce una pérdida de peso más modesta.
El director ejecutivo también menciona que los medicamentos GLP-1 podrían ser beneficiosos para personas con un IMC por debajo de 25, que se considera un peso saludable. Ricks señala que hay personas con un IMC de 24,9 que desean evitar enfermedades como la diabetes o la demencia vascular.
Además, Ricks considera que el valor de corte del IMC podría ser diferente para ciertos grupos étnicos, como los habitantes de las islas del Pacífico, quienes tienden a desarrollar diabetes tipo 2 a una edad más temprana y con un IMC más bajo. A pesar de estas consideraciones, Ricks descarta el uso estético de los fármacos GLP-1 a corto plazo, afirmando que no se sienten cómodos con esa idea en este momento.
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