El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha tomado una decisión histórica en defensa del cifrado de extremo a extremo. En su resolución del caso ‘Podchasov vs Russia’, el Tribunal rechaza la idea de romper el cifrado y afirma que el acceso directo a los datos almacenados sin garantías adecuadas no puede ser considerado en una sociedad democrática. El cifrado no solo protege la privacidad de las comunicaciones, sino que también ayuda a los ciudadanos y empresas a defenderse contra abusos de la tecnología. Esta decisión marca un antes y un después en el debate sobre el cifrado y envía un claro mensaje a los gobiernos de todo el mundo. Es una victoria para los defensores de la privacidad y refuerza el papel esencial que desempeña el cifrado sólido en la protección de la seguridad digital. Romper el cifrado va en contra de los derechos humanos y sería incompatible con la legislación de la Unión Europea.
Imagen: Mika Baumeister