Corea del Norte, conocida por su hermetismo, sí tiene acceso a Internet, aunque está restringido a las élites del gobierno y técnicos especializados. La mayoría de la población solo puede acceder a una intranet nacional llamada Kwangmyong, disponible en oficinas gubernamentales, universidades y algunos cibercafés. Sin embargo, hace dos años, la infraestructura de Internet del país cayó debido a un ataque realizado por una sola persona desde su casa.
Alejandro Cáceres, un investigador de ciberseguridad de Florida, fue el autor del ataque. Motivado por un intento de hackeo del gobierno norcoreano hacia él, Cáceres decidió actuar por su cuenta. Descubrió que Corea del Norte solo tenía dos routers de salida y entrada de Internet, y concentró un gran ancho de banda en ellos, bloqueando todo el enrutamiento del país.
El ataque dejó a Corea del Norte sin Internet durante una semana. Cáceres explicó que su objetivo no era causar un daño permanente, sino enviar una advertencia. Su acción llamó la atención de las autoridades estadounidenses, con quienes se reunió posteriormente para discutir la ciberseguridad. Finalmente, Cáceres fundó su propia empresa de ciberseguridad, Hyperion Gray.