El activista surcoreano Park Jung-oh ha estado llevando a cabo un ritual único durante casi una década para ayudar a los norcoreanos. Estudia las mareas del Pacífico y arroja botellas llenas de arroz desde la costa surcoreana, con la esperanza de que lleguen a las playas de Corea del Norte. Estas botellas también contienen una memoria USB y un dólar.
Park y sus colaboradores se aseguran de que las botellas lleguen a su destino al estudiar cuidadosamente las mareas. A lo largo de los años, ha recibido comentarios de norcoreanos que encontraron las botellas y se beneficiaron de ellas. Además de arroz, también introducen medicamentos, mascarillas y archivos con información sobre la vida en ambos lados de la frontera.
A pesar de enfrentar obstáculos legales y dificultades, Park, cuya familia es originaria de Corea del Norte, no se rinde en su lucha por ayudar a sus compatriotas del norte. Su activismo ha sido una forma de brindar apoyo y esperanza a aquellos que viven en condiciones difíciles en Corea del Norte.
Imagen: Kuen Saem – Send Rice & Info Directly to the NK People (Facebook)