El fraude académico en la investigación científica está en aumento, con un récord de 10,000 artículos retractados en 2023. El plagio y la fabricación de datos son las formas más comunes de fraude. La falta de transparencia y la competitividad en el sistema académico son factores que favorecen el fraude. La presión por publicar resultados tangibles y la falta de interés en estudios negativos o de reproducción también contribuyen al problema. Algunos investigadores de renombre se han visto involucrados en escándalos de fraude, lo que demuestra que la experiencia no es una garantía. La preocupación por el fraude académico está creciendo entre los investigadores.
Imagen: Andrew George