En el Cantábrico, la temporada de verdel se ve afectada por el cambio climático, dificultando su pesca. Alberto Torrente, capitán del barco Antiguotarrak, y su tripulación, Chicho y un polizón, se dirigen al oeste en busca de verdel. Sin embargo, encuentran tiburones cerca de San Sebastián, algo inusual en estas aguas. La pesca continúa y capturan especies atípicas como la salpa brasileña y el esturión, evidenciando el impacto del calentamiento global.
El centro tecnológico Azti ha documentado estos cambios, señalando que el calentamiento del aire y el mar está desplazando especies hacia el norte y atrayendo peces de aguas más cálidas al Cantábrico. La temperatura superficial del mar ha aumentado 0,2ºC por década, y el nivel del mar sube 3,2 mm por año, con previsiones de un ascenso de 50 a 80 cm para finales de siglo. Esto podría causar inundaciones y daños en infraestructuras costeras.
El estudio de Azti también destaca que especies comerciales como la anguila están en riesgo debido a estos cambios. Los pescadores del Antiguotarrak confirman que el cambio climático es una realidad innegable, afectando tanto al clima como a la economía marina. Alberto Torrente subraya la importancia de cuidar el mar, ya que su impacto en el clima y la economía es considerable.
Imagen: AZTI/ I. ARIZMENDI