Los tornados, tormentas tropicales y huracanes son fenómenos meteorológicos que, aunque similares en algunos aspectos, presentan diferencias significativas en su formación, estructura y efectos. Un tornado es una columna de aire que gira violentamente y se extiende desde una tormenta eléctrica hasta el suelo. Estos fenómenos son difíciles de ver a menos que se forme un embudo de condensación compuesto por agua, polvo y escombros. Los tornados pueden ser extremadamente peligrosos y se clasifican en una escala de 0 a 5 según los daños que causan.
Las tormentas tropicales son ciclones tropicales con vientos de entre 62 km/h y 117 km/h. Se desarrollan sobre aguas tropicales y pueden causar inundaciones y otros daños significativos. Entre 1970 y 2010, se produjeron 11 tormentas tropicales en el Océano Atlántico, Mar Caribe y Golfo de México, de las cuales 6 se convirtieron en huracanes.
Los huracanes, también conocidos como ciclones tropicales, son las tormentas más grandes y violentas que existen. Se forman en latitudes bajas sobre aguas cálidas y pueden tener un diámetro de hasta 1.600 kilómetros. Los huracanes se clasifican en una escala de 1 a 5 según la velocidad de sus vientos y el daño que causan al tocar tierra. Aunque se debilitan al entrar en tierra, pueden causar grandes daños debido a sus vientos y lluvias intensas.
Imagen: CNN