El yacimiento arqueológico de Korolevo, ubicado en Ucrania, ha sido recientemente datado como el asentamiento humano más antiguo de Europa, con una antigüedad de 1,42 millones de años. Este descubrimiento supera en 200.000 años a los restos encontrados en Atapuerca, convirtiéndolo en uno de los sitios arqueológicos más importantes del continente. Aunque no se han encontrado restos óseos, las herramientas halladas sugieren que el Homo erectus pudo haber habitado este lugar. El estudio se basó en la datación de los estratos mediante la presencia de los isótopos berilio-10 y aluminio-26. Este hallazgo respalda la teoría de que los humanos llegaron a Europa desde el este y se desplazaron hacia el oeste. Se espera que nuevos descubrimientos ayuden a completar la cronología de la migración humana en Europa.
Imagen: Academia Checa de Ciencias / Roman Garba et al., 2024