Vivir cerca de un aeropuerto puede ser traumático debido al ruido constante. La NASA y otros organismos han investigado formas de mitigar este problema, pero una solución innovadora se implementó en el aeropuerto de Schiphol en Ámsterdam. En 2003, la apertura de la quinta pista, ‘Polderbaan’, aumentó el ruido en la zona norte de Hoofddorp, afectando a los residentes.
El ruido de los aviones, especialmente durante el despegue, puede alcanzar los 120 dB y viajar largas distancias. Para abordar este problema, se realizó un estudio que concluyó que una reducción de 10 dB mejoraría la calidad de vida de los vecinos. Se observó que arar los campos entre el aeropuerto y la localidad reducía el ruido, lo que llevó a la creación de un parque anecoico.
El estudio H+N+S Landscape Architects diseñó un campo con crestas triangulares de tres metros de altura para dispersar el sonido hacia arriba. Este parque, de 36 hectáreas, logró reducir el ruido en 5,5 dB. Además, se convirtió en un espacio recreativo con zonas para pasear, un carril bici y áreas para eventos culturales.
El ‘Land Art Park’ no solo mejoró la vida de los vecinos al reducir el ruido, sino que también se transformó en un nuevo parque para la comunidad. El aeropuerto de Schiphol anima a los habitantes a disfrutar de este espacio, que combina funcionalidad y recreación.
Imagen: Schiphol, H+N+S