China se ha convertido en la potencia mundial de las tecnologías limpias, desplegando instalaciones fotovoltaicas y parques eólicos y controlando gran parte de la cadena de suministros. Ante este avance, Estados Unidos ha lanzado el Inflation Reduction Act para reducir las emisiones, mientras que Europa trabaja en la Ley de Industria Net-Zero. China ha invertido más en renovables que la UE y Estados Unidos juntos. Sin embargo, su liderazgo no ha estado exento de prácticas comerciales cuestionables, como subvenciones estatales y discriminación favorable a empresas chinas. La industria eólica europea se ve amenazada por la competencia china, que ofrece precios más bajos y maneja la cadena de suministros. En la industria fotovoltaica, China controla el 95% del mercado europeo. En cuanto al coche eléctrico, China produce el 60% de los vehículos vendidos en el mundo y el 75% de las baterías son Made in China. Además, China es el mayor productor mundial de hidrógeno y está posicionándose en el emergente sector del hidrógeno verde. Europa debe proteger su incipiente industria de baterías y aprovechar su liderazgo en tecnología de hidrógeno para no quedarse rezagada en la carrera hacia la descarbonización.
Imagen: ABC