Amazon está reorganizando su división Alexa para optimizar costos. Con un plan de unificación tecnológica, espera desplegar funciones más rápidamente, mejorar la experiencia del cliente y reducir fricciones. Este enfoque, parte de una renovación empresarial, busca aumentar la eficiencia y la rentabilidad. Con un nuevo sistema operativo propio, Vega, Amazon planea ampliar el uso de Alexa a diversos dispositivos, reduciendo la dependencia de Android. La estrategia apunta a mejorar la coherencia del software y reducir las lagunas en la oferta. Con un equipo enfocado en la unificación, Amazon espera ahorrar considerablemente en costos operativos y empleados. La decisión no se centra en abandonar la tecnología de Google, sino en mejorar la eficiencia y el rendimiento. Este movimiento ha sido bien recibido por Wall Street, destacando la capacidad de Amazon para optimizar y mantener la rentabilidad.