La sonda Voyager 1 ha vuelto a enviar datos legibles después de cinco meses de problemas técnicos, lo que ha generado celebraciones en el equipo de misión de la NASA. Aunque la sonda aún no puede enviar datos científicos, la agencia espacial está trabajando en una actualización de software para solucionar este problema.
El 14 de noviembre de 2023, la Voyager 1 comenzó a enviar datos sin sentido a la Tierra, y los ingenieros de la NASA tardaron varios meses en identificar la causa. Descubrieron que un chip de memoria había dejado de funcionar correctamente, lo que afectaba al subsistema de datos de vuelo responsable de empaquetar los datos científicos y de ingeniería.
Para solucionar este problema, el equipo de la misión decidió dividir el código afectado en secciones y almacenarlas en diferentes ubicaciones de la memoria de la sonda. Sin embargo, la memoria de la Voyager 1 es limitada, por lo que fue necesario ajustar las secciones de código y actualizar las referencias a su ubicación en otras partes del sistema.
El equipo de vuelo logró enviar el código responsable de empaquetar los datos de ingeniería a su nueva ubicación el 18 de abril. Dos días después, recibieron datos legibles que confirmaron el éxito de la solución. Ahora, el siguiente paso es hacer lo mismo con el código que maneja los datos científicos.
A pesar de los desafíos técnicos, la Voyager 1 sigue siendo el objeto creado por humanos que se encuentra más lejos de la Tierra. Junto con su hermana gemela, la Voyager 2, ha explorado Júpiter y Saturno en la década de 1980 y ahora se encuentra en el espacio interestelar.
La recuperación de la Voyager 1 es un logro significativo para la NASA y demuestra la habilidad y dedicación del equipo de la misión. A medida que continúan trabajando en la actualización de software, se espera que la sonda pueda enviar datos científicos nuevamente y proporcionar valiosa información sobre el espacio interestelar.
Imagen: NASA