Beethoven, el famoso compositor alemán, sufrió de una sordera cada vez más profunda, dolores gastrointestinales y depresión. En su testamento, pidió que investigaran su enfermedad después de su muerte. Durante dos siglos, los expertos han intentado descubrir la causa de sus problemas de salud sin éxito.
Recientemente, se ha encontrado una pista importante. Unos investigadores analizaron los cabellos de Beethoven y descubrieron altas concentraciones de plomo, arsénico y mercurio. Estas concentraciones eran mucho más altas de lo normal y podrían haber sido la causa de sus problemas de salud.
Aunque la intoxicación por plomo no explica completamente los problemas gastrointestinales de Beethoven, es un indicio de que podría haber estado expuesto a altas concentraciones de este metal tóxico. En Europa, el plomo era comúnmente utilizado en vinos baratos y medicamentos, lo que podría haber llevado a la intoxicación de Beethoven.
Aunque aún no se sabe con certeza, cada día estamos más cerca de descubrir la verdad sobre la enfermedad de Beethoven. Estos hallazgos son un paso importante en la investigación y podrían ayudarnos a comprender mejor la vida y la obra de este genio de la música.
Imagen: Xataka